TURISMO EN SAN PEDRO DE ATACAMA |
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Un pueblo pintoresco y de especial encanto, a los pies del volcán Licancabur, en medio del desierto más árido del mundo.
A 314 kilómetros de Antofagasta, San Pedro es la tierra de los indígenas atacameños o kunzas, una antigua cultura que se desarrolló a orillas de un fértil oasis. Cientos de años después, el poblado es centro de un activo turismo internacional.
El desierto más árido del mundo contiene múltiples encantos que han convertido al pueblo de San Pedro en atracción para viajeros de todas partes del mundo. Por sus calles de tierra se puede ver a centenares de turistas que combinan idiomas y experiencias de los diversos recorridos que se pueden realizar por la geografía desértica.
San Pedro de Atacama ofrece una gran variedad de alojamientos, desde económicas piezas hasta sofisticados hoteles boutiques. La oferta de restaurantes permite elegir entre distintas opciones, desde pequeñas posadas con comida típica chilena hasta restaurantes fusión situados en la calle Caracoles.
Precisamente esta vía, la principal de San Pedro, es el punto de partida para quienes buscan tours a los diversos sectores de la zona. Hay varias oficinas turísticas, arriendo de bicicletas y sandboards, y el ambiente internacional se mezcla con la comunidad atacameña. Es la propia comunidad la encargada de salvaguardar las riquezas naturales y arquitectónicas del lugar. En la noche es también el lugar de encuentro para repasar lo recorrido junto a una copa o un buen plato como la patasca, que se prepara con maíz pelado y carne de vacuno o cordero junto a un guiso.
Ineludible es la visita a la iglesia de San Pedro. Aunque ha requerido varias reparaciones, sus muros datan de 1744 y, desde entonces, es el centro de las principales festividades. El museo de Padre Le Paige es otro punto importante, donde se puede revisar la rica herencia de los pueblos precolombinos atacameños.
LOS MEJORES LUGARES DE SAN PEDRO DE ATACAMA
Géiseres del Tatio: Es uno de los lugares que provoca mayor asombro. Se trata del grupo más numeroso de géiseres del hemisferio sur. Están ubicados a 95 kilómetros de San Pedro, a 4.000 metros sobre el nivel del mar. El camino es áspero y hay que salir de San Pedro antes del amanecer. Sin embargo, vale la pena el sacrificio. Al despuntar el sol, grandes chorros de vapor de 6 a 8 metros brotan de la tierra. Son las emanaciones de un río subterráneo que nace en el volcán Tatio. Se sugiere visitar la zona entre las 5:00 y 7:00 horas de la mañana, cuando la intensidad de los chorros es mayor y pueden alcanzar alturas de 10 o más metros. Además, en la zona existen pozos termales para un reparador baño a medio día.
Museo del Padre Le Paige: Ofrece una extraordinaria exposición en la que se resumen los 11 mil años de la cultura atacameña. Entre otras interesantes piezas, se encuentra una momia conocida popularmente como la Miss Chile, con cabello y pestañas muy bien conservados. Más de 4.000 calaveras, 450.000 objetos arqueológicos y 100 objetos etnográficos son atracciones del sorprendente museo.
Salar de Atacama: Se encuentra a 55 kilómetros al sur de San Pedro. El camino de acceso permite observar la impresionante belleza de los volcanes Lascar y Licancabur. En la ruta, primero se deja detrás el pueblo de Toconao y luego se llega a la Laguna Chaxa. El enorme campo salado mide 100 kilómetros de largo y 80 de ancho. Es el tercer salar más grande del mundo después de Uyuni en Bolivia y el Gran Lago Salado de Utah en Estados Unidos. El lugar más visitado es Chaxa, laguna que forma parte de la Reserva Nacional Los Flamencos. Admirables son las aves, guallatas, gaviotas andinas, chorlos de la puna, colegiales y flamencos.
Toconao: Es un típico pueblo colonial nortino ubicado a 39 kilómetros de San Pedro. Singular fama tiene su artesanía de piedra liparita de origen volcánico. La torre del campanario de la iglesia del pueblo está construida con el mismo material. En los alrededores de Toconao se encuentra la Quebrada de Jerez, característica por sus peculiares petroglifos y abundante vegetación. En mismo Toconao hay un restaurante y una casa de alojamiento a un costado de la Plaza de Armas. Por sus calles se pueden ver llamas y vicuñas compartiendo con niños y jóvenes.
Pucará de Quitor: Se encuentra a 3 kilómetros al norte de San Pedro. Se trata de una antigua construcción preincaica que se remonta al siglo XII. Declarada Monumento Nacional en 1982, ocho siglos atrás fue una fortaleza del pueblo kunza. Está construida con piedras que desafían la gravedad en un empinado cerro. Posee un muro defensivo que resultó inútil ante el invasor español, quien doblegó a los defensores y ordenó decapitar a todos los caciques de la zona. Las ruinas se encuentran en un recodo de la quebrada por cuyo cauce fluyen las aguas del río San Pedro o río Grande.
Cordillera de la Sal y Valle de la Muerte: Las rocas de esta formación cordillerana tienen una gran cantidad de sulfato de calcio y a simple vista parecen salpicadas con sal. El hito geográfico aparece de pronto en el camino que une Calama con San Pedro. Hace millones de años la cordillera fue el fondo de un lago y tuvo su origen en movimientos de la corteza terrestre. Las lluvias, el viento y el fuerte sol del desierto definieron su forma actual, cual esculturas naturales que impactan al visitante.
Por el camino a San Pedro se atraviesa el Valle de la Muerte. Al amanecer o al crepúsculo, el panorama es incomparable
IMPERDIBLES EN SAN PEDRO DE ATACAMA
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Bañarse en Aguas Termales: Si la idea es refrescarse, hay dos opciones por la calidad de las aguas que proporciona la cordillera. La primera es el Oasis Alberto Terrazas, ex Pozo 3. Se trata de una piscina de tibia y exquisita agua natural, con 23° C promedio, la que emana de un pozo mineral. El balneario permanece abierto las 24 hrs. todos los días del año.
La segunda opción son las Termas de Puritama, ubicadas en pleno desierto, a más de 3.500 metros de altura y a unos 30 kilómetros al norte de San Pedro. El escenario sobrecoge y un cañón montañoso de impresionante belleza es la antesala del centro termal. Existen varios pozones al aire libre, con caídas de agua y colas de zorro gigantes, condición que otorga privacidad a cada piscina. Las aguas hipo termales y sulfatadas poseen una temperatura de 25 a 33 grados y propiedades curativas. Por siglos fueron privilegio de los lugareños, hasta ser abiertas al público y rediseñadas por el mismo arquitecto del Hotel Explora. |
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Lanzarse en Sandboard: Es una de las actividades favoritas de los más jóvenes y los no tan jóvenes. En tablas similares a las de snowboard se buscan las mejores pendientes en las dunas del Valle de la Muerte. No hay andariveles y las caídas son más exigentes que en la nieve, pero la emoción del descenso compensa fatiga y golpes. |
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Atardecer en Valle de la Luna: A 17 kilómetros de San Pedro de Atacama, en la zona de la Cordillera de la Sal, se encuentra el Valle de la Luna. Es un lugar muy visitado y fue declarado Santuario de la Naturaleza por su extraordinaria belleza y extraña apariencia lunar. Lo normal es viajar antes del atardecer y al llegar se cancela una entrada de bajo costo. El espectáculo es grandioso; curiosas formaciones de piedra y arena, cavernas, afloramientos salinos que parecen esculturas, son parte del encanto. Cuando el sol se oculta en el oeste, el desierto se pinta de majestuosos colores. Luego permanece su fría inmanencia. Es una experiencia extraordinaria en noches de luna llena. |
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Participar en las Fiestas Altiplánicas: Resulta un modo propicio para comprender la cultura atacameña. Bailes folclóricos en festividades religiosas, comidas y bebidas que se extienden por varios días, en los que se puede percibir de manera profunda la cosmovisión altiplánica. Las mejores oportunidades son el Carnaval, en los últimos días de febrero; la fiesta de San Pedro, el 29 de junio, cuando se reúnen cofradías de baile de todos los pueblos cercanos, y la Adoración del niño Dios, con bailes religiosos el 25 de diciembre.
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Andar en Bicicleta: No es casual que casi todos los residentes de San Pedro se movilicen en bicicleta. Este medio de transporte permite remontar las distancias entre los sectores del pueblo y capear el calor. En el centro del pueblo es posible arrendar una bicicleta de montaña y elegir alguno de los varios circuitos que han tomado fama en la zona. Por ejemplo, hacia el Valle de la Muerte o el ascenso a un antiguo túnel de 1930 en plena cordillera de la sal. El paseo más llamativo es el que lleva a la Garganta del Diablo, sector montañoso cercano a Quitor, donde las paredes de los montes dejan pasar sólo peatones o bicicletas. Es una extraordinaria belleza de colores y formas. |
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Cabalgatas: San Pedro y sus alrededores son ideales para ser recorridos a caballo. Hay paseos desde una hora a complejas travesías de seis días. Entre las más destacadas están las del Valle de la Muerte, en donde en dos horas se recorre el Ayllú de Conde Duque hasta el río de San Pedro y se cruza el desierto por el Valle de la Muerte ubicado en plena Cordillera de la Sal. |
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