TURISMO EN TORRES DEL PAINE |
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Parque de espléndida naturaleza en Patagonia, rodeado de lagos y ríos color esmeralda. Miles de turistas lo visitan cada año.
Declarado Parque Nacional en 1959 y Reserva de la Biosfera en 1979, la biodiversidad es notable en el interior del Parque Nacional Torres del Paine. Cóndores, pumas, huemules y zorros, junto con caranchos, guanacos y centenares de aves, habitan cuatro ecosistemas bajo el granito de las cumbres cordilleranas.
Pero hay mucho más: saltos de agua, lagos multicromáticos, caudalosos ríos, glaciares y el imponente Campos de Hielo Sur. Son 242.242 hectáreas protegidas que atraen cada año a cien mil visitantes de todo el planeta.
Sus formidables escenarios naturales permiten observar desde fauna nativa en plena libertad hasta los impresionantes glaciares de Campos de Hielo Sur, un verdadero mar gélido que se extiende en gran parte del área protegida por Conaf.
A pesar de que se pueden realizar varios trayectos en automóvil dentro del parque, no tiene comparación la posibilidad de caminar por días en la escarpada geografía de Torres. Con una serie de campings debidamente habilitados, algunos con refugio, todos con baños y venta de comestibles, es posible internarse en la naturaleza de este sitio único ubicado a 115 kilómetros al noreste de Puerto Natales, que se ha transformado en la capital del trekking nacional y un gran objeto de deseo para todo el mundo.
LOS MEJORES LUGARES DE TORRES DEL PAINE
Base de Las Torres: Es uno de los puntos de mayor belleza dentro del Parque Nacional. Para llegar hay que realizar obligadamente un trekking desde la Hostería Las Torres, a la cual se puede acceder en automóvil. El trayecto pasa por el campamento Chileno, ubicado al costado de un río y cubierto de bosques. La última media hora de camino enfrenta a los viajeros a una morrena en ascenso para la cual las piernas deben prepararse. El esfuerzo tiene recompensa al llegar a un lago glaciar que es la antesala de tres estructuras de granito que salen desde las aguas hacia el cielo.
Son las Torres del Paine. Si el clima lo permite hay que quedarse el máximo tiempo posible y observar la belleza de la Torre Norte o Monzino, de 2600 metros; la Torre Central, de 2800 metros, y la Torre Sur o D’Agostini, de 2850 metros. A un costado se encuentra el cerro Nido del Cóndor. Hay que llevar memoria de cámara extra y pilas. El espectáculo asombra en real magnitud.
Lago Grey: Se trata de una de las cuencas lacustres de mayor vigor escénico dentro del Parque. Su ubicación a los pies del macizo Paine Grande, mayor elevación de la zona, le otorga un atractivo monumental. Un glaciar de 270 kilómetros cuadrados, parte final de Campos de Hielo Sur, cubre de témpanos de distintas dimensiones las aguas del Grey.
El acercamiento a la zona es posible para vehículos y peatones. Hay un hotel en las cercanías, un embarcadero para navegar hasta las paredes glaciares dos veces por día, y un sendero de trekking de una hora que recorre una pequeña península en donde golpea el viento y los glaciares adquieren una dimensión poderosa.
Valle del Francés: Desde el campamento Italiano, ubicado en la medianía de la “W”, se interna una ruta de 3 horas entre los montes del Paine. Tras pasar, en constante ascenso, el glaciar del Francés y el campamento Británico se llega a un Plateau o formidable mirador sobre las principales cumbres cordilleranas de granito.
IMPERDIBLES EN TORRES DEL PAINE
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Caminar en las Torres del Paine : Hay una buena cantidad de senderos que se internan en el Parque tanto para una excursión de un día como para más de una semana de travesía. Dentro de las más populares están:
- “W”: Con una dificultad mediana y un promedio de caminata de 4 a 5 horas por jornada. Une la zona de Hostería Las Torres con el Refugio del Lago Grey en tres o cuatro jornadas. El viaje incluye lugares notables como el mirador de Las Torres, el campamento Italiano con ascenso al Valle del Francés que tiene una vista fantástica de la cordillera del Paine y el lago Grey, con cientos de trozos de hielo provenientes de las paredes glaciares que limitan con la cuenca lacustre. Es un trekking rápido y con gran cantidad de personas circulando por los senderos.
- “Grande”: Son siete los días que se necesitan al menos para completar este circuito que, además de pasar por los enunciados en la “W”, agrega las atracciones de las zonas de Serón, el refugio Dickson con bellas panorámicas de lagos y glaciares que bajan desde los cerros nevados, y el afamado paso John Gardner. Este último lugar es la parte más difícil de toda la caminata ya que hay que ascender casi mil metros de desnivel de morrena, pero el esfuerzo vale la pena. Desde la loma y antes de comenzar el descenso se tiene una de las panorámicas más poderosas de Chile: Campos de Hielo Sur se expande en todo lo que alcanza la mirada. Las grietas azules que demarcan las separaciones entre los hielos es el gran premio para quienes se aventuran en este trekking.
Ambos circuitos requieren para ser recorridos de todos los implementos necesarios para una caminata de largo aliento en medio de la naturaleza. Botiquín, bloqueadores, zapatos que no se rompan fácilmente y ropa contra el frío y el agua. El resto es respetar las reglas del parque y disfrutar el magnífico escenario que da la cordillera local y sus clásicas montañas como las Torres, tres elevaciones de granito o los Cuernos del Paine. |
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Kayak en el Lago Grey: Una invitación a surcar la cuenca del lago a bordo de kayaks que, si bien no llegan a las paredes más australes de Campos de Hielo, atraviesan enormes icebergs de tonalidades azules intensas. Lo único que se percibe es la respiración esforzada del que boga y el silencio del lago. Con suerte, se puede ingresar y observar la intrincada y bella arquitectura interna de estas bóvedas heladas.
Para los amantes del kayak, varias empresas otorgan servicios por otros sectores que van desde el cruce de lagos al descenso de ríos como el Serrano o el Tyndall. Es la mejor sensación para ver el poder hídrico que se forma en Torres.
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El Cabalgar por el parque Torres del Paine: Hay cabalgatas permitidas dentro del Parque sólo en ciertos sectores; sin embargo, los baqueanos o gauchos locales, con su inconfundible indumentaria, han transitado durante décadas por los senderos del Paine. Hoy son ellos los principales guías de este tipo de tours. Es una gran experiencia para conocer otros lugares a fondo con poco tiempo. |
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Escalar el Paine: Un reto extremo del Parque es ascender alguna de sus cumbres. De un promedio entre dos y tres mil metros, el desafío lo reserva el desnivel, un clima siempre cambiante y los vientos, condiciones todas que lo hacen un desafío a nivel mundial. Las cimas de granito tienen una data de 12 millones de años, siendo las más jóvenes del continente.
Acá hay mucho para elegir. El Paine Grande, de 3248 metros; Fortaleza, de 3000 metros; Aleta de Tiburón, de 1850 metros, y las tres clásicas torres de granito: la Norte, de 2600 metros; la Central, de 2800 metros, y la Sur, de 2850 metros, para andinismo o escalada libre.
No es un reto fácil. Las paredes de las Torres recién fueron ascendidas entre la década de los 50’ y 60’. A las Torres se suman los originales y tremendos Cuernos y las verticalísimas paredes del Fortaleza y Escudo. Pero, sin duda, un hito relevante es el Paine Grande, desafío deportivo que recién fue escalado en 1963 por una cordada italiana. Para quienes no escalan hay opciones que acercan a los campamentos bases, muy cerca de las cimas: el Campamento Británico, en el Valle del Francés, y el Campamento Japonés, en el Valle Ascencio.
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Observar a pumas y huemules: Aunque son los mamíferos más escasos, hay posibilidad de avistarlos con paciencia y buena fortuna. Son visibles en las leoneras, hogares de los pumas en Lago Sarmiento, y en las cercanías de esta cuenca. No obstante, se recomienda prudencia.
Los huemules se encuentran en las cercanías del Lago Grey. Es posible fotografiarlos, rehúyen el contacto humano sólo cuando es demasiado cercano o invasivo. |
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